“EL QUE BENDICE NO MALDICE”

Ante todo, quiero decir que este espacio que he llamado Reflexiones Religiosas no busca criticar los métodos y forma de pensar; y mucho menos herir susceptibilidad de quienes practicamos esta hermosa religión llamada Yoruba, de la cual estoy muy orgulloso representar. Tampoco es una respuesta a opiniones que pudiesen tener otros religiosos sobre un tema específico, porque considero que todas las opiniones deben ser respetadas aun cuando no se esté de acuerdo con lo que se menciona. La intención es expresar un pensamiento de un tema que pudiese estar sucediendo dentro de nuestra religión, la cual requiere ser estudiada o comprendida con la finalidad de actuar de la manera más razonable posible.

En esta oportunidad quiero hablar de una frase que repetimos muchos religiosos: “El que Bendice no Maldice”. Pero antes me gustaría definir estos términos para que tengamos idea de lo que encierra esta expresión.

El diccionario define como Bendecir “Invocar sobre una persona, un lugar o una cosa la protección de Dios y su espíritu santificador, generalmente recitando un sacerdote unas palabras rituales o haciendo la señal de la cruz”. Otros señalan que es la acción realizada por un ser humano para consagrar a una persona, lugar, un objeto e imagen a Dios, a la Virgen o aun Santo, mediante el “rito adecuado”. En cambio, Maldecir es pedir y desear que le ocurra un mal a una persona o cosa; o en su efecto, “hablar mal de algo o de alguien manifestando odio o rechazo hacia ello”.

Ahora bien, partiendo de este punto podemos observar que dentro de nuestra formación de hogar siempre hemos contado con las Bendiciones de un tío (a), abuelo (a), hermano (a) y en especial de nuestros padres, que con tan solo decir “Dios te Bendiga” al momento de nosotros pedir la Bendición, esa palabra sale con una energía tan pura que nos arropa y nos llena de paz, porque no sólo invocan al Dios todo Poderoso para que nos cuide, sino a todas esas Entidades de luz que tenemos para que nos proteja. Así como también, cuando nos dicen “todo te va a salir bien en nombre de Dios”, “Dios te lleve con Bien”, “Dios te Acompañe”, “Primeramente Dios”, “Dios te Cuide” y “Dios Siempre Quiere”, de una u otra forma, bien sea directa o indirectamente, no sólo nos Bendicen, sino que también bendicen nuestros pasos y lo que vayamos hacer.

Tenemos el caso también de otras Religiones, específicamente La Católica qué en nombre de Dios, un Cura o Sacerdote Bendice a las personas, el agua, imágenes, viviendas, palmas, matrimonios, familias, objetos y todo aquello que puedan Bendecir, desde lo más sencillo a lo más complejo. Sus seguidores consideran que cuando Bendicen o desean lo mejor para a alguien, atraen el favor de Dios hacia ellos mismos, ya que “al Bendecir, se otorga vida, no sólo al que recibe la Bendición, sino también al que la da” . 

En sí, lo que se buscan con esta Bendición es el bienestar de las personas bien sea familia o no. Los padres cuando Bendicen a sus hijos lo hace desde lo más profundo de su alma, donde por su mente jamás pudiese pasar un pensamiento de maldad y mucho menos malos deseos en el caminar de su destino, porque fueron los seres que le dieron la vida y los guías en su crecimiento como persona, por lo que son merecedores del respeto y valor por parte de los hijos;  independientemente que no haya sido la mejor madre o el mejor padre, pero el sólo hecho de haberle dado la vida es merecedora o merecedor de la Bendición de Dios; quien será el único que juzgará sus acciones cometidas como padres.

Igualmente, el Sacerdote o Cura una vez que Bendice en nombre de Dios, no puede deshacer lo hecho deseándole el mal, porque no está bien visto ante los ojos del Creador.

El punto al que deseo llegar, es que en nuestra Religión Yoruba, el Babalawo, Santero y/o Santera, no pueden una vez que han Bendecido a un iniciado y/o ahijado, bien sea por haber entregado alguna ceremonia o en su efecto una consagración, sea el que lo quiera ver destruido, aun cuando este iniciado y/o ahijado sea malagradecido o se vaya de la Casa Religiosa.

Los padrinos y/o madrinas aparte de entregar ceremonias religiosas a un iniciado y/o ahijados, somos los que guiamos los pasos dentro de la Religión Yoruba, Bendiciendo  a cada uno de ellos, bien sea dándole nuestra Bendición, así como entregándoles consagraciones para su bienestar, porque aún no conozco (ni deseo conocer) aquel padrino o madrina que entregue al iniciado y/o ahijado una consagración para su destrucción y de hacerlo, estaría violando uno de Los Mandamientos de Ifa, específicamente el  N° 7, que textualmente indica: “No tengas malas intenciones con tus semejantes”.

Entonces, no podemos caer en el error de maldecir aquel ahijado o persona que hallamos levantado a través de nuestras Bendiciones, sólo por el hecho que se haya ido de la Casa Religiosa, que hablo mal de sus Padrinos, que fue malagradecido, o por lo que es más común “me está haciendo brujería para destruirme”, ya que ante Olodumare (Dios) y las entidades Santorales no estaría bien visto que nosotros como Padrinos y/o Madrinas una vez que hallamos levantado a esa persona, estemos efectuando ceremonias para la destrucción de la misma.

Un Iniciado y/o ahijado que se va de su Casa Religiosa hay que darle igual nuestra Bendición y mejores deseos porque donde quiera que se vaya no podrá borrar las ceremonias recibidas por sus mayores, debemos tener en cuenta y comprender que ellos son como los hijos; tarde o temprano se van para abrir nuevos horizontes, lo ideal sería que su retiro fuese de la mejor manera, porque ellos no saben cuándo puedan necesitar de las manos que los levantó en momentos difíciles.

En conclusión, considero que Olodumare, Olofín y las Entidades Santorales, son quienes nos van a juzgar como Padrinos y/o Madrinas, por el sólo hecho de ser como los segundos padres de ese iniciado y/o ahijado, a quien debemos guiar haciéndole el bien. Entonces, soy de los que piensa que si hubiese alguna conflicto grave (guerra del iniciado y/o ahijado hacia el Padrino y/o Madrina)  por parte de ellos hacia nosotros, lo mejor que debemos hacer es hablar con nuestras entidades para que ellos se encarguen de la situación y así quedar bien con las deidades mayores haciéndole ver que nosotros no maldecimos a quienes Bendecimos y mucho menos destruimos a los que levantamos, que sólo hacemos Ebbo (limpieza) del mal que nos desean y estoy seguro que tendremos todas las bendiciones de ellos hacia nosotros, porque comparto la expresión “al Bendecir, se otorga vida, no sólo al que recibe la Bendición, sino también al que la da”.

Que la Bendición de Olofin este siempre con nosotros.

Cito: “No hay Religión Mala, sino Malos Religiosos”  Seamos buenos Religiosos !!!

Iboru Iboya Ibosheshe.


Awo Orumila Okana Trupon

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