Eggúns

413246_798773184

Podemos considerar que los Eggúns o Muertos son espíritus de la vida y la muerte, pues ellos de una manera u otra pueden estar entre el plano de los muertos y en el plano de los vivos, pudiendo en este último interactuar con el ser humano.

Los Eggúns pueden estar representados por espíritus de antepasados, parientes, hermanos religiosos y amigos allegados, así como por otros que pueden acompañarlo para brindarle su consejo o auxilio, quienes pueden ser consagrados en Tejas de Eggúns, en Orún, Fundamentos de Palo Mayombe y Bóvedas Espirituales, en donde a través de estas podrán interactuar con quien lo recibió.

Según los Iworos (pág. web) los Eggúns se clasifican en:

  • Eggun Aima: espíritu vagabundo y/o perdido; el que con más frecuencia recogen las personas (que tienen luz) se pegan a las personas no por maldad sino porque solo quieren encontrar algún camino, algún rumbo, pues están perdidos.
  • Eggun Araé: espíritu de algún familiar y es a quien se les atiende por lo regular en las bóvedas espirituales.
  • Eggun Shebo, espíritu de algún familiar, de algún ancestro tanto de sangre como de religión y es a este a quien se le ofrenda y se le llama en los ritos de Eggúns.
  • Eggun Elemi: es el guía a quien buscan o acuden las personas espiritistas.
  • Eggun Oré: espíritu de algún amigo.
  • Eggun Buruku: espíritu oscuro y muy perjudicial.
  • Eggun Ikoko: es el Eggún (espíritu) que vive en una prenda (nkisi).
  • Eggun Motilowao: llamado Nfunbe que sale a trabajar obedeciendo órdenes de su Nganga (Tata).

Sin título-1 copia

En la Religión Yoruba establece que la formación fundamental del ser humano está regida por tres elementos: Emí (espíritu), Orí (alma) y Ará (cuerpo). El Emí y el Orí conviven dentro del Ará separados, Orí es aquel que tiene el aprendizaje y la sabiduría de otras encarnaciones, que se mantiene cerrado a la conciencia de la persona hasta su muerte, El Emí es aquel que permite el diálogo interno, el que almacena los recuerdos de la encarnación y el que da un paso al costado en la conciencia cuando el ser humano incorpora o monta un Orisha, saliendo del Ará. Cuando la persona muere, Emí y Orí se hacen uno y dejan el Ará que se transformará en Okú o cuerpo muerto y ambos siendo una sola energía esperarán el destino que les depara, los cuales pueden ser: volver al Aiyé, o a la Atùnwá (reencarnación); si se convierten en Eggún (muerto) o si en Aragbá Orun (en camino al Orún), para posteriormente llegar al estado de Arà Orun (habitante del Orún).

aEn Ifa Ogbe Odi señala que cada alma antes de poder bajar a la tierra se arrodilla ante Olofin para que le indique su destino asignándole sus entidades quienes lo van a guiar en la misión a cumplir. Para la Casa Religiosa, esas entidades están representadas por entidades espirituales, un Eggún protector y un Ángel de la Guarda; entidades que a pesar de que los seres humanos desconozcan su existencia no quiere decir que no las tengan.

En la religión los Eggún (muerto) son de gran importancia ya que la Osha e Ifa señalan el siguiente escrito: “Ikú Lobbi Osha” que traducido quiere decir “de la muerte nace el Orisha”, e interpretado por muchos e incluyendo la Casa Religiosa “el muerto parió al santo”, lo cual no puede ser interpretado como que los Eggún son superiores o más importantes que el Santo. En nuestro caso es visto como que el Eggún o muerto ayuda a llegar a esas tierras santorales en pro del bienestar y evolución del hijo.

Ir hacia arriba